El Castillo de Frías acogió la primera edición de Cata en las Alturas, una experiencia que reunió a más de un centenar de asistentes en uno de los enclaves patrimoniales más emblemáticos de la ciudad para disfrutar de una propuesta que combinó patrimonio, gastronomía, vino y música en directo.
La jornada comenzó por la tarde con una visita guiada por el casco histórico de Frías, ofreciendo a los participantes la oportunidad de conocer la historia y el patrimonio de la ciudad antes de acceder al castillo, escenario principal de la actividad.
Ya en el recinto, los asistentes participaron en una cata guiada de cinco vinos, presentados individualmente con una explicación sobre su origen, sus características y las particularidades de cada elaboración, permitiendo descubrir y apreciar los matices de cada propuesta.
La experiencia gastronómica estuvo dirigida por el cocinero fredense Saúl Barquilla, quien diseñó un exclusivo menú compuesto por cinco elaboraciones creadas para maridar con cada uno de los vinos. Los asistentes pudieron degustar una original versión de la ensaladilla rusa, tomate de Frías, una delicada tartaleta de queso y girasol, roast beef con pimientos asados y, como broche final, un sugerente postre elaborado con leche, higos y membrillo, coronado con una galleta inspirada en el Castillo de Frías.
La velada estuvo acompañada por música de saxofón en directo, que contribuyó a crear una atmósfera elegante y envolvente, realzando la singularidad del entorno y convirtiendo la cita en una experiencia sensorial única.
La excelente acogida de esta primera edición supone un importante punto de partida para Cata en las Alturas, una propuesta cultural y gastronómica que pone en valor el patrimonio histórico de Frías a través de la enología y la cocina, ofreciendo tanto a vecinos como a visitantes una forma diferente de disfrutar de la ciudad.
Desde el Ayuntamiento de Frías queremos agradecer la participación de todas las personas asistentes, así como la implicación del chef Saúl Barquilla, de las bodegas participantes, de los colaboradores y de todas las personas que hicieron posible el desarrollo de esta actividad.
Esta primera edición ha demostrado el potencial de iniciativas capaces de unir patrimonio, gastronomía y enología en un escenario excepcional como el Castillo de Frías, creando nuevas experiencias en torno a uno de los principales recursos patrimoniales de la ciudad.