La ciudad más pequeña de España se convirtió en un escenario excepcional para contemplar uno de los fenómenos astronómicos más esperados del año, marcado por la emoción y la espectacularidad del eclipse.
Frías vivió una de esas jornadas difíciles de olvidar. Durante unos minutos el paisaje de la ciudad se transformó en un escenario extraordinario, ofreciendo a vecinos, residentes y turistas una experiencia única, convirtiendo la observación de este fenómeno astronómico en un momento colectivo lleno de emoción.
La silueta del Castillo de Frías, las calles de la ciudad medieval y su entorno natural acompañaron un fenómeno que fue transformando progresivamente la luz hasta alcanzar uno de los momentos más esperados del día.
A medida que se iba acercando el gran momento, la expectación fue creciendo, la luz fue cambiando, el ambiente se transformó y todas las miradas se dirigieron al cielo para contemplar este acontecimiento excepcional.
Durante unos instantes, historia, patrimonio, paisaje y astronomía se unieron para dejar una impronta que permanecerá en el recuerdo de todos aquellos que eligieron la ciudad para presenciar este fascinante eclipse.
El eclipse se despide, pero quedan sus imágenes: Frías bajo una luz diferente, las miradas hacia el cielo y la emoción de haber vivido juntos un acontecimiento irrepetible.
Desde el Ayuntamiento de Frías queremos agradecer el comportamiento y la responsabilidad de todas las personas que compartieron con nosotros esta jornada tan especial, así como la colaboración de quienes contribuyeron a que pudiera desarrollarse con seguridad.
Autores de las fotografías: Nauzet González y Ernesto Santana